Elisabeth Mulder
Federico García Lorca y Salvador Dalí siempre tuvieron un lugar en el número 53 del Paseo de la Bonanova. En esa torre modernista Enrique Dauner, nieto de la escritora Elisabeth Mulder (Barcelona, 1904), creció. Intelectuales de todo pelaje y plumaje frecuentaron ese universo dentro de cuatro paredes, del que un día Camilo José Cela tuvo que marcharse por decir improperios a oídos de la artista.
Elisabeth Mulder fue, sin lugar a dudas, una mujer adelantada a su tiempo, todo lo libre que pudo ser, y encontró en Dolly Latz, una judía berlinesa, una discreta compañera durante muchos años. ¿Quién, si no ella, encarna un modelo de mujer culta e independiente, por encima de cualquier convencionalismo social?